Sexismo en la política

Los líderes políticos alrededor del globo brillan por sus cojones, con perdón. Las mujeres seguimos siendo una minoría en el panorama político, apenas unas pocas señaladas en las reuniones internacionales de los más poderosos. Y es que el poder y lo femenino nunca han ido de la mano. De eso se han encargado el androcentrismo y el machismo a lo largo de la historia: de separar entre espacio público y privado, diviendo el espacio de la convivencia social entre masculino y femenino. Desde la Grecia antigua encontramos que las mujeres quedaban representadas por hombres, líderes capaces de ocuparse de las preocupaciones de Estado, para que las mujeres no descuidaran sus labores de crianza y cuidados. No voy a entretenerme aquí en hacer un repaso histórico de la división sexual de los espacios y del trabajo, pero sí quiero compartir con vosotras (igual que estamos haciendo en mis redes sociales esta semana) algunas frases de hombres políticos que demuestran cuanto queda por avanzar hacia una representación igualitaria del valor de las mujeres y los hombres o, dicho de otra manera, hacia un mundo donde los estereotipos no encasillen el género en una jerarquía social que determine las cualidades supuestamente “naturales” de unos y otras.

La política compone una herramienta que nos sirve a las sociedades para convivir, para tomar decisiones conjuntamente, para regular las problemáticas sociales que surjan, para dirigir nuestros esfuerzos comunitarios y alinearlos con nuestros valores y con nuestra cultura. Como politóloga, no entiendo como hasta nuestros días llegan los ecos machistas de quienes entienden el poder únicamente como masculino y el hogar únicamente como femenino. ¿No somos acaso las mujeres ciudadanas y partícipes del desarrollo de nuestras sociedades? ¿No viven los hombres en una casa, no manchan, no tienen descendientes? Venimos al mundo todos y todas por igual, sin espacios adjudicados, ni cualidades pre-determinadas. Es la sociedad y la cultura la que dará forma a nuestras expectativas a lo largo de la vida. Ese mensaje alienante de que las mujeres no valemos para los cargos de responsabilidad (porque nos estresamos demasiado, porque no sabemos controlar nuestras emociones, porque pensamos con el corazón, porque no podemos descuidar las labores domésticas, etc.) es lo que provoca que, hoy en día, sigamos teniendo una presencia minoritaria en las facultades de Ciencias Políticas. Visto como trataron a Hillary Clinton, ¿quién es la valiente que se atreve a enfrentarse a esa encomiable bienvenida?

  • “Hay veces que a las 6 de la mañana una mujer sola tiene que cuidar un poco por dónde va” – Declaración tras una presunta violación en Málaga por parte del alcalde Francisco de la Torre (PP). ¿Es que las mujeres no somos igual de libres que los hombres a la hora de ocupar el espacio público? Criminalizar a la víctima por hacer vida normal, en lugar de denunciar a los agresores públicamente es una fórmula muy utilizada por los machistas para responsabilizar a las mujeres de unos males que son “suyos”. Si educamos a nuestras hijas a ir con cuidado por la calle, pero no educamos a nuestros hijos a jamás tocar a una mujer sin consentimiento expreso, no servirá de nada.
  • El mítico tweet de Toni Cantó (UPyD) sobre la violencia de género, que produjo una ola de críticas feministas, quienes con datos en mano, demostraron que no era cierto: “La mayor parte de las denuncias por violencai de género son falsas”. Sadat Maraña (C’s) también llegó a decir que “la violencia machista no existe”. ¿Os imagináis a alguien diciendo que las víctimas de ETA no existen? ¿Cómo se sentirán los familiares y amigos de todas esas mujeres y niños asesinadas por sus parejas, maridos o padres al oir estas declaraciones? Falta conocimiento, pero también empatía.
  • El eurodiputado polaco Janusz Korwin dejó clara su misoginia a través de este comunicado “Por supuesto que las mujeres deben ganar menos que los hombres, porque son más débiles, más pequeñas y menos inteligentes”. Pasar de ángel del hogar a empoderadas e independientes en menos de un siglo, demuestra justo lo contrario, ¿no creéis?
  • El senador ruso Vitaly Milonov dijo “el hecho de que sea una exitosa mujer de negocios es irrelevante. Lo relevante es ser madre“. Me recuerda a lo que contaba Hillary Clinton en su libro sobre la descripción de su cuenta de Twitter, en la que aparecía como “madre” antes de cualquier otra definición de sí misma. El automatismo de sobrevalorar la maternidad por encima de cualquier otro logro en nuestras vidas ha sido inculcado socialmente, no es que sea un lapsus que vive en nuestro útero.
  • El ministro Ricardo Barrios de Brasil aseguró públicamente que “los hombres trabajan más duro que las mujeres”. Os cuento una historia personal… En la empresa en la que trabajaba anteriormente, mi jefe solo contrataba mujeres para el departamento administrativo. Todos los representantes de ventas (los que más salario ganan y los más valorados por la empresa, ergo los poderosos) eran hombres. Yo fui la primera, no porque saliera de él, sino porque solicité el cambio de puesto, diciendo que si ellos podían, yo más y mejor. Han pasado muchos años de aquello, pero con orgullo os digo que desde entonces hay más mujeres en el departamento que hombres. ¿Por qué? Porque trabajamos más duro. Y esto no lo digo desde la superioridad, sino precisamente porque las mujeres nos adentramos en ese “mundillo de hombres poderosos” con mucha cautela, con miedos, con inseguridad y sin referentes femeninos. Esto hace que trabajemos durísimo para callar bocas (que siempre es disfrutable), pero sobre todo para escapar esa condición previa de inferioridad y prejuicio.
  • El filipino Rodrigo Duterte, cuando alcalde de Davao City, declaró que la violación de la misionaria australiana era una pena, sobre todo porque “era tan guapa que el alcalde debería haberla pillado primero. ¡Qué desperdicio!” Sin comentarios…

Estos son solo algunos ejemplos del machismo en boca de políticos hombres. Me pregunto qué tendrán que decir las mujeres políticas. Esas que escuchan en parlamentos a nivel mundial cosas como esta. Si algo las enfada, son acusadas de estar en “esos días”; si son firmes, quedan retratadas de mandonas; si son dulces, de no aptas para la toma de decisiones; vistan de tacón o de plano, de pantalones o de falda, serán criticadas. Da igual lo que hagan porque son mujeres ocupando cargos de poder; intrusas en esa esfera intocable que ha sido la política para las mujeres a lo largo de la historia. Debemos pedir responsabilidad a nuestros dirigentes y criar a nuestras niñas con los referentes de tantas mujeres que están luchando porque nuestras voces sean escuchadas, dentro y fuera de las mazmorras del privilegio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s