Feminista, ¿estás en la playa?

El feminismo nunca se toma vacaciones. En pleno agosto, cuando las muertes por violencia machista no cesan, tampoco nosotras debemos dejar que el ruido de las olas silencien nuestro grito. Esta semana hablamos de la corresponsabilidad (os invito a que sigáis los posts de esta semana en mis redes sociales) y quisiera proponeros un ejercicio. Para llevarlo a cabo, necesitaréis las gafas moradas.

Estamos en la playa, rodeados de gente. Gente de todas partes, de muchas culturas y de diversas clases sociales. Si nos ponemos las gafas feministas para echar una ojeada alrededor nuestro podremos ver con claridad como la desigual distribución de labores se traslada al espacio público. He aquí cosas a tener en cuenta cuando echemos un vistazo alrededor nuestro:

  • ¿Quién trae los tapers? ¿Quién crees que los ha preparado?
  • ¿Quién alimenta a los niños? ¿Quién les pone crema?
  • ¿Quién da las órdenes? “¡Al agua, no!”, “¡No tires arena!”,… ¿Quién ejerce la autoridad?
  • ¿Quién disfruta más del ocio? ¿Quién se relaja leyendo, tomando el sol, jugando a las palas mientras su contraparte se ocupa de vigilar a las criaturas?
  • ¿Quién va al bar y quien se queda a cargo de vigilar las pertenencias?
  • ¿Quién se tapa la tripa con inseguridad?
  • ¿Quién está depilado y quién no?

Son preguntas simples, que no retan al sistema. Simplemente proponen un retrato de nuestro ambiente para poder evaluarlo, para descubrir qué comportamientos se traen desde casa en la bolsa de playa. Quizás nos llevemos gratas sorpresas, pero la generalidad será que las mujeres seguimos al mando del hogar, de lxs niñxs, de sus comidas. La realidad es que las mujeres disfrutamos de mucho menos tiempo de ocio que los hombres porque asumimos una carga de tareas y preocupaciones que no son compartidas. Según datos del INE de 2018 las mujeres dedican aproximadamente cuatro horas y media a tareas del hogar y del cuidado mientras que los hombres dedican unas dos horas y media. El resto, lo pueden dedicar al ocio o a relajarse y disfrutar de su casa.

Según el Instituto de la Mujer, “la corresponsabilidad es el reparto igualitario de las tareas domésticas y de las responsabilidades familiares, tales como su organización, el cuidado, la educación y el afecto de personas dependientes dentro del hogar”. El término de conciliación ha caido en desuso por las críticas que apelan a la feminización del término. Es decir, el uso de los mecanismos para conciliar vida laboral y doméstica (tiempo parcial, excedencias, etc.) recayó en las mujeres, afectando sus esfuerzos por desarrollar una carrera profesional y liberando, en gran medida, a sus parejas de tomar un paso al frente.

Por eso, hoy en día, hablamos de corresponsabilidad, porque las labores del cuidado son de todos y todas. Todos y todas hemos sido cuidados en nuestra infancia y lo seremos en nuestra vejez, incluso lo hemos sido en nuestra madurez cuando sufrimos enfermedades o situaciones que nos convierten en dependientes. El ser humano nace vulnerable y es condición natural que los progenitores o tutores cuiden, protejan y amparen a ese bebé. Que le acompañen durante su tránsito hacia la madurez y que suelten su mano cuando esté listo para echar a volar.

Como feminista, a veces me preguntan quién se ocupa de qué en mi casa. Yo soy una firme creyente en el trabajo en equipo. No tengo un calendario ni una distribución de tareas acordadas. Simplemente lo hacemos de manera automática. Si uno cocina, el otro friega los platos. Si uno limpia el suelo, el otro los cristales o el polvo. Si uno pone la lavadora, el otro la saca. Perdonadme aquí el masculino genérico… lo que quiero decir es que cualquier tarea la hacemos entre dos. Si para cualquier función laboral, el trabajo en equipo aumenta la productividad, en lo doméstico también ocurre. Entre dos, se hace todo más rápido y más eficientemente, dejándonos más tiempo libre para disfrutar como familia.

Os invito a que contéis vuestras experiencias y a que comentéis qué habéis visto en la playa con la ayuda de esas gafas moradas. Yo haré lo propio en cuanto empiecen mis vacaciones. Si ya estáis frente al mar, ¡disfrutad del descanso! Os mando un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s