Programa electoral feminista

Supongo que habréis notado que estamos en tiempos de campaña electoral -nótese el sarcasmo- y materias como la igualdad de pronto están en boca de todos, para mejor o para peor. La agenda feminista se ha presentado con fuerza para acaparar el voto de los miles de mujeres que salieron a la calle los últimos dos 8-M. A muchos les parece esta una moda ideológica o una estrategia discursiva para sumar votos. Lo cierto es que las propuestas electorales no son precisamente valoradas como promesas y, en la mayoría de los casos, entre lo que los partidos dicen y lo que hacen hay un pantano lleno de fango que se traga casi todo lo vertido en los debates preelectorales.

La Plataforma de Organizaciones Feministas (#28AFeministasVotamos) ha publicado un programa electoral como declaración formal de las peticiones compartidas que los grupos feministas (178 firmantes) reclaman a un futuro gobierno, el que sea. El 11 de abril se ha presentado el programa a los partidos políticos con mayor representación, solo dos semanas antes de las elecciones, cuando los discursos electorales ya están ahí, plasmados en debates y en entrevistas, cuando ya difícilmente los políticos podrán apropiarse de su lenguaje. El proyecto no pretende alimentar las frases hechas de ciertos políticos ni aportar ideas nuevas, sino simplemente unificar las voces y las demandas y esperar que sirvan de hoja de ruta a quien tenga el poder de dirigir nuestro país hacia una igualdad más tangible, más real.

El manifiesto feminista se desarrolla en torno a diez materias, de las cuales destaco aquí lo siguiente:

  1. La violencia de género: “mayor diligencia en el cumplimiento del Pacto de Estado contra la Violencia de Género”. Esto pasa por un reconocimiento de todas las víctimas, ya que casi la mitad de ellas (incluida la infancia) no queda catalogada dentro de “violencia machista”. Las agresiones sexuales también deberían ser incluidas como violencia de género. Se reclama una mayor protección de la infancia ante situaciones de violencia de género y que se garantice la protección internacional de las víctimas y el tratamiento judicial de los agresores. Incluyen la petición de una mayor protección de las mujeres migrantes en situación irregular. La violencia psicológica requiere de una mejor atención psicológica y protocolos específicos.  Respecto a las custodias compartidas y los regímenes de visitas, los juzgados deben tener en cuenta los hechos violentos y la voluntad de los menores. Se aboga, además, por responsabilizar de mala praxis a las instituciones del Estado en casos de violencia institucional y revictimización. Y, por último, que se cree un Punto Morado para atender a las víctimas las 24 horas.
  2.  Empleo: el Manifiesto exige la derogación de las dos últimas reformas laborales y que se desarrolle una política económica igualitaria que apunte hacia el empleo digno. Las trabajadoras del hogar solicitan equiparación de derechos y protección por desempleo o salud. Dentro de esta temática, se abordan cuestiones transversales como el ingreso mínimo por desempleo, la inversión en I+D, la reducción de la jornada laboral, la brecha de género en salarios, pensiones y cobertura por desempleo, el cumplimiento de la Ley de la Dependencia y de las leyes de igualdad por parte de las empresas e instituciones públicas.
  3. Cuidados: se reclama la cobertura universal de la escolarización de 0 a 3 años, los permisos iguales e intransferibles de paternidad de 16 semanas, la tributación individual y no familiar para incorporar en igualdad a las familias monoparentales. Por otro lado, se exige una financiación adecuada para hacer frente a los cuidados de dependientes, una mayor inversión estatal que genere empleo digno e igualitario en el ámbito de los cuidados.
  4. Instituciones: Un Ministerio de Igualdad que coordine, de seguimiento y garantice el cumplimiento de los planes de iguales y de las leyes de igualdad, que cuenta con la participación de las organizaciones feministas y que genere informes veraces sobre el impacto de las medidas.
  5. Prostitución y trata: se exige la aprobación de una Ley Integral contra la Explotación Sexual de mujeres en Prostitución y Trata en línea con otros países europeos, que incorpore la normativa internacional contra la explotación y prostitución ajena para acabar con el proxenetismo y las mafias sexuales supranacionales. Implementación de medidas que disuadan la demanda y el “consumo” e intervenir en la difusión y alcance de materiales pornográficos por parte de menores. En última instancia, crear un presupuesto que sirva para atender a las mujeres que abandonen la prostitución y sirva para su reinserción social.
  6. Sanidad: acceso de las mujeres inmigrantes al sistema nacional de salud en igualdad, derogación de la autorización familiar ante el aborto y facilitación de acceso a métodos anticonceptivos. Asegurar el acceso a la reproducción asistida. Se alude a la salud física con sesgo de género (prevención de enfermedades en ámbitos laborales feminizados, como el de los cuidados y la limpieza), así como prestar atención a la morbilidad diferencial entre hombres y mujeres para una diagnosis y medicación adecuada. El punto siete dice claramente NO a los vientres de alquiler y exigen que se sancione la oferta y se prohíba su publicidad.
  7. Ecofeminismo: impulsar el cambio hacia un consumo sostenible y de transición energética, contribuir a reducir los residuos y protección medioambiental, soberanía alimentaria, entre otras propuestas.
  8. Vivienda: garantizar la función social de la vivienda frente a la especulativa. Paralizar los desahucios y atender a las personas sin hogar.
  9. Migraciones: derecho de asilo, reconocimiento de refugiados, cierre de los CIE, aumento de la cooperación internacional con perspectiva de género, acabar con las devoluciones en caliente y garantizar los derechos de las mujeres migrantes, entre otras peticiones.
  10.  Educar para la igualdad: prevención de la violencia de género desde la escolarización mediante campañas de educación afectivo-sexual, formación en igualdad para los profesionales de la Educación, implementación de planes de igualdad en centros educativos e integración transversal de la figura de la mujer en el currículum formal.

Las propuestas feministas, como veis, son amplias y superan con creces aquellas de los programas electorales.

  • El PSOE formula la necesidad de una ley para garantizar la igualdad de trato, el cumplimiento del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y la modificación del Código Penal para que el “sí” explícito sea la única pauta para determinar consentimiento sexual.
  • El PP pone el énfasis en la lucha contra la violencia de género, pero desde la perspectiva del ámbito familiar, es decir, acogiéndose a la Ley existente que sigue marcando la domesticidad como parámetro. En su programa incluyen la prevención contra la violencia de género desde la educación escolar y su compromiso con la formación de género de los profesionales de las diversas entidades públicas. Proponen un plan contra la brecha salarial y prometen impulsar el emprendimiento de las mujeres, aunque no explican las medidas. Por último, mencionan la protección de las mujeres embarazadas para impulsar la natalidad.
  • CS, dentro de sus medidas de igualdad, incluye la igualdad de trato y no discriminación, el cumplimiento del Pacto de Estado, una ley de igualdad para el colectivo LGBTI, el “currículum neutro” para evitar la discriminación en el empleo, la publicación de salarios de las empresas para evidenciar el sesgo de género (de haberlo), promover la presencia de mujeres en los centros decisorios. Por último, plantean su Ley de Gestación Subrogada, que tanto ha dado de qué hablar.
  • UP quiere crear una asignatura de feminismos para enriquecer la educación pública desde una perspectiva de género, acabar con la brecha salarial mediante intervención estatal y judicial, instaurar la paridad en las administraciones públicas, aprobar una ley contra la discriminación por razón de género y orientación sexual y una ley para la protección jurídica del colectivo transexual. Por último, plantean la medida acordada con el PSOE de que solo “sí es sí”, respecto al consentimiento sexual.
  • VOX propone derogar la ley de violencia de género y volver al concepto de violencia intrafamiliar, suprimir las cuotas de las listas electorales y garantizar la custodia de los padres (hombres) ante los casos de divorcio.

Tras este largo resumen de las propuestas feministas que hay sobre la mesa para las elecciones generales del 28-A, quisiera hacer algunos apuntes. En primer lugar, si el Pacto de Estado contra la Violencia de Género no se hubiera aprobado sobre mínimos, no tendríamos que seguir negociando la protección de las víctimas. Lo que es una verdadera tarea pendiente es que los políticos se sienten a negociar sin perder de vista el apoyo social que la lucha contra la violencia de género contiene y dejando de lado cualquier otra cuestión en la agenda de intereses. Es una realidad que los votos van a estar muy repartidos, por lo que los acuerdos y las alianzas van a determinar la próxima legislatura. En materia de violencia de género, las voces de las mujeres deben ser prioridad y las demandas feministas deben marcar el camino. No dejemos que esta materia se politice mientras son asesinadas mujeres y niños en nuestro país.

En segundo lugar, la legislación puede seguir ampliándose para proteger contra la discriminación, pero si no cambia el sistema, los gobiernos seguirán sin estar obligados a responder con financiación adecuada. Leyes como la de la Dependencia o la de Igualdad se quedan desnudas si no se aporta presupuesto suficiente para llevar a cabo su implementación. Me preocupa que, por parte de los partidos, se sigan centrando en impulsar nuevas leyes cuando las que tenemos aprobadas no se están cumpliendo, ni se les está dando seguimiento.

Por último, en tercer lugar, puntualizar que nada va a cambiar en nuestro país si no cambiamos nosotros y nosotras. Claro que la legislación impulsa cambios en el comprender de las problemáticas, pero la cultura se cambia también desde abajo. Si queremos un mundo más igualitario, más justo y menos violento tenemos que votar a quienes confiemos vayan a defender mejor esa visión del mundo, pero sin dejarlo todo en sus manos. En una conferencia de Michelle Obama a la que atendí, decía algo así como: no esperéis a que los políticos cambien el mundo, cambiadlo vosotros. A un auditorio lleno de empresarios y gente adinerada les dijo: ¿queréis igualdad? Pues acordaros cuando elijáis al próximo miembro de la junta. Llenemos las mesas de poder de mujeres y el cambio comenzará a fraguarse.

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