Mary Wollstonecraft: Vindicación de los derechos de la mujer

Mary Wollstonecraft critica con dureza el abandono del sexo femenino a la ignorancia y reclama el acceso a la educación en igualdad de condiciones. Observadora de las injusticias que vivían las mujeres de la época, alzó la voz para exigir la aceptación de la afinidad de las capacidades intelectuales de los sexos. Antes de publicar “Vindicación de los derechos de la mujer” (1792), escribió otro ensayo titulado “Reflexiones sobre la educación de las niñas” (1787), demostrando su significativo empeño en resaltar la importancia de la educación para acabar con el sometimiento de la mujer casada. La educación de entonces destinaba a las niñas a prepararse para el matrimonio y las enseñaba a complacer al hombre, dejando de lado los valores intelectuales que gobernaban la educación masculina. El desarrollo personal femenino no debería quedar supeditado al hombre, de modo que Wollstonecraft comparó los derechos de las mujeres con los de los esclavos, señalando a los hombres como únicos opresores de su libertad intelectual que destinaban a las mujeres a ser “animales dóciles y obedientes”, dulces y atractivas con el único objetivo vital de gustar y servir al hombre.

El contexto social sometía a las mujeres en tres dimensiones: la cultural, la religiosa y la legal.

  • Culturalmente, la mujer estaba relegada a la esfera privada o doméstica. Se trataba de una figura familiar que debía acatar las reglas de la institución matrimonial. El contrato social que defendían las voces ilustradas servía para criar futuros ciudadanos virtuosos. Por ello, la autora se pregunta ¿cómo puede la mujer educar a sus hijos si ella misma no ha sido educada en la virtuosidad? De modo que la virtud es denunciada como relativa. Wollstonecraft entiende que la razón es el resultado del equilibrio entre la fuerza y el sentimiento, desechando la idea de que el hombre es único portador de la inteligencia y la mujer, de la sensibilidad. La harmonía entre ambos valores rompería el concepto implantado de la inferioridad de la mujer. Por tanto, la educación de la mujer sería su única forma de emancipación.
  • Además, señala las raíces religiosas de la asunción de inferioridad situándolas en la creación de la mujer de la costilla de Adán. Desde entonces, la idea de la dependencia del hombre, de la autoridad moral e intelectual del mismo y del sometimiento de la mujer bajo su yugo ha sido aceptada como natural, concepción duramente criticada por la autora.
  • Por último, el sometimiento femenino abarcaba la legalidad, no siendo ellas consideras ciudadanos. Según Wollstonecraft, esa falta de consideración proviene precisamente del abandono de la mujer a la ignorancia. Mientras sean bestias o atractivas esclavas de sus maridos, no podrán adquirir sus derechos como ciudadanas virtuosas. De esta manera, defiende la autora la ferviente necesidad del desarrollo de las capacidades intelectuales e ilustradas de las mujeres.

La autora reflexiona en su capítulo quinto sobre los argumentos que los escritores de la época han esgrimido para “convertir a las mujeres en objetos de compasión, bordeando el desprecio”. Para ello, analiza las explicaciones respecto a la inferior figura de la mujer de autores como Rousseau, Fordyce, Gregory o Chesterfield. En el caso de Rousseau, utiliza su creación de Sophie como mujer perfecta para examinar la naturaleza del carácter femenino entendido desde el punto de vista del ilustrado y contraponer sus propios argumentos al respecto. Rousseau define a la mujer perfecta como débil y pasiva frente a la figura del hombre fuerte y superior, a quien debe complacer como fin último de su propia existencia. En su opinión, la fuerza física lidera la relación jerárquica de los sexos, por lo que la “débil” mujer debe someterse al hombre. Wollstonecraft señala que la mujer no ha sido creada para el hombre, aunque esa tesis confronte el pensamiento bíblico.

Rousseau considera que los hombres dependen de las mujeres para satisfacer sus propios deseos, mientras que la mujer (además de depender del hombre para satisfacer sus deseos) también necesita que se satisfagan sus necesidades más básicas. A esa razón, el hombre depende de la mujer en menor medida que esta del otro. La educación, prosigue, debe enseñar a la mujer a cuidar de los deseos masculinos y complacer al hombre mediante los cuidados. Este principio debe ser enseñado desde su infancia y sostenido durante su educación. A esto, Wollstonecraft responde que no necesitarían del hombre si tuvieran el mismo acceso a la educación y, como consecuencia, al empleo y a su propia manutención. Critica duramente la educación “estética” y la constante social de criar a las mujeres para que sean muñecas de porcelana sin carácter ni entendimiento. La educación no proviene de las reglas naturales sino de las reglas humanas implantadas por los hombres, desarrollando la sensibilidad a expensas de la razón. Si el entendimiento del mundo proviniera de la mujer y no de su contexto, su desarrollo personal sería posible. Por otra parte, señala que la ignorancia aboca a las mujeres a desarrollar mal temperamento y a vivir en constante conflicto con su realidad, en respuesta a la tesis de Rousseau de que la mujer debe obedecer al hombre y aceptar su autoridad, viviendo la injusticia sin quejarse. En este sentido, Wollstonecraft considera que el temperamento, la modestia, la templanza y la abnegación están sujetos a la razón. De modo que, si se considera la eficacia de dichos deberes por parte de las mujeres, se está indudablemente asumiendo la dignidad de su virtud y la naturaleza de su igual capacidad intelectual.


Si el contrato social es un convenio de voluntades libres y el matrimonio un acuerdo de cooperación, ¿por qué las partes no son iguales?

Las reivindicaciones por la igualdad de derechos de manera pública y articulada desde un brío de participación político-social nacen con la Revolución Francesa. La Ilustración y el fin del feudalismo iniciaron un debate social sobre la igualdad natural del hombre que hicieron preguntarse a muchas mujeres de espíritu rebelde el porqué de su exclusión de los derechos que se concederían en esa época a los esclavos. Una vez implantado el concepto de contrato social y de que es la voluntad del hombre la de suscribirse a sus deberes ciudadanos, se asume la libertad por nacimiento de los individuos, tambaleándose la sumisión natural de la mujer hacia el hombre. Las mujeres, participaron de la revolución francesa y luego fueron abandonadas por sus compañeros, quienes las negaron el derecho a la ciudadanía. Tanto Olympe de Gouges como Mary Wollstonecraft responden a las esperanzas de las mujeres ilustres de la época de encontrar un espacio de participación mayor en esa etapa aún preindustrial. Si el contrato social es un convenio de voluntades libres y el matrimonio un acuerdo de cooperación, ¿por qué las partes no son iguales? Se reclama en esta época la participación pública de la mujer, pero Wollstonecraft lleva las demandas más lejas proponiendo también la implicación del hombre en la vida doméstica. Su trabajo fue de vital importancia como contrapeso a los tan sonados discursos de los hombres ilustres de la época, que razonaban sobre la natural inferioridad de la mujer y se apoyaban en la emergente ciencia y en la poderosa Iglesia para sustentar sus argumentos.

Wollstonecraft no solo es una figura esencial para comprender los reclamos de las mujeres de finales del siglo XVIII y la posición en que la sociedad las abandonaba, sino que además sirvió de gran inspiración a los primeros movimientos feministas y al socialismo del siglo XIX. El falso principio de inferioridad y la injusticia alrededor de la forzada ignorancia femenina serviría a autoras como Flora Tristán a continuar la lucha por la educación igualitaria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s